Numerosos feligreses en el día de los difuntos

Se celebró la misa en el cementerio

Asistentes en el cementerio. BONIFACIO CANO
RECUERDOS

Bajo una mañana primaveral más que otoñal, el cementerio municipal de Logrosán acogió la santa misa en honor a los difuntos oficiada por el párroco José Manuel Rubio, en la que asistieron muchos feligreses. La misa comenzó a las 12.30 del día de los difuntos. Antes, los familiares estuvieron junto a sus seres queridos donde les rezaron sus oraciones.

Durante estos dos días y una semana antes del culto religioso, los monaguillos pedían de casa en casa con un cesto, una cruz y una hucha utilizando la palabra: ¡limosna para los difuntos de esta casa! Y los familiares donaban con membrillos, melones, fruta y el que podía echaba alguna que otra moneda; todo esto se guardaba en la casa parroquial para luego repartirlo el día de los difuntos una vez terminado los actos religiosos. Yo mismo he conocido que, durante estos días, se celebraba hasta tres misas por el mismo sacerdote sin bajarse del altar cuando Logrosán contaba con tres sacerdotes.

El día de los Santo una vez terminada la misa principal a las 12, en la iglesia se hacían cambios de bancos y entre media se ponían los candelabros de Maderas que los de clase alta y mediana traían a la Iglesia Se ponían velas para que luego el sacerdote acompañado de un monaguillo y una hucha cuando le decían al sacerdote lo que donaban así se le rezaba siempre acompañado de familiares que no podían ir al cementerio, allí se hacía lo mismo. Durante todo el día la noche y día de los difuntos, las campanas no dejaban de sonar con el toque de difuntos; los monaguillos pasaban la noche en la torre de la Iglesia tocando o cenando ya que nuestros padres nos llevaban la cena más la fruta que sacábamos pidiendo, ¿y como pasábamos la Noche? Toda la torre la llenábamos de vela que durante el año habíamos recogido de las sobras de los altares y así es como pasábamos esa hermosa noche que no se nos olvida sobre todo a los que hemos sido monaguillos cuando aún existía la tradición ya hace años que ha desaparecido todo lo mencionado excepto la misa en el Cementerio.