Una empresa finlandesa busca oro en Las Villuercas y en la comarca de Trujillo

El objetivo es contar con un proyecto lo más detallado posible que muestre evidencias claras de los distintos minerales encontrados

Uno de los integrantes del grupo. CEDIDA
NUEVA INICIATIVA

Expertos en la materia han encontrado evidencias de oro en la zona de Villuercas, Ibores y Jara, así como en la comarca trujillana, además de otros preciados minerales como el wolframio. El hallazgo forma parte de los estudios que está llevando a cabo la empresa finlandesa 'Mineral Exploration Network' para elaborar un proyecto de desarrollo minero en esta parte de la provincia cacereña. Su principal labor es buscar oro, y la entidad ha elegido Extremadura tras analizar las restricciones que existen en otras comunidades autónomas.

Uno de los portavoces de la entidad en España es el geólogo granadino Antonio Caño. Está al frente de un equipo formado por personas de nacionalidades tan variadas como República Checa, Irlanda, Finlandia, Canadá o Rusia, así como tres españoles. Caño explica que antes de comenzar a trabajar han tenido que cumplir con los oportunos requisitos legales, así como solicitar la concesión de las licencias a cargo de la Junta de Extremadura.

Sobre su trabajo, afirma que existen numerosas evidencias históricas de trabajos de minería en las áreas en las que se encuentran trabajando. El equipo completo comenzó a trabajar en octubre de 2013 y estará en el terreno hasta el próximo 30 de abril.

Durante los meses que han transcurrido, ya se han encontrado en pequeños ríos y arroyos más de un centenar de evidencias de oro, gracias al bateo de personal experto. Ya tienen en su poder pepitas de tres a cuatro milímetros de longitud.

La mayoría de ellas han sido encontradas en el término municipal trujillano, así como cerca de la población de Jaraicejo. Caño destaca que uno de esos lugares son los aledaños del puente de la Autovía A-5, a su paso por el río Almonte.

En este enclave la empresa posee una licencia de exploración. Por tanto, solo se pueden coger muestras, sin modificar el terreno. Antonio Caño apunta que en próximas campañas se pretende hacer exámenes más exhaustivos, porque «las personas especializadas cada día traen algo».

El estudio más avanzado está situado en el término municipal de Logrosán, ya que fue el primero en dar resultados, y también alcanza la vecina Zorita. «Llegamos buscando oro y salió el proyecto de wolframio», apunta el geólogo granadino.

El wolframio, también llamado tungsteno, es un metal escaso en la corteza terrestre que se usa en los filamentos de las lámparas incandescentes, en los electrodos que se usan para soldar y en resistencias eléctricas. También es un mineral usado para la fabricación de aceros especiales.

Mejor precio

Antonio Caño destaca la importancia que tiene este material. Detalla que ha sido nombrado por la Unión Europea como materia prima de alta importancia. «Su precio ha subido considerablemente en los mercados y se espera que la demanda sea mayor en los próximos años, en los que España empezará a jugar un papel importante dentro del continente.

Solo en la zona de Logrosán se han tomado más de 36.000 muestras tanto en suelo como en arroyos, en distintos puntos de su curso. Todas se han enviado a Finlandia para que sean analizadas.

En esta zona, con la licencia de explotación concedida, sí se ha podido hacer una cata y sondeos. La cata ha servido para confirmar los que se han visto en superficie. Un experto en geofísica ha medido las cualidades físicas de la roca y las anomalías magnéticas en el subsuelo con un aparato especializado. Su trabajo ha sido intenso. Durante este tiempo, ha andado cerca de 2.000 kilómetros por la zona.

Caño asegura que su entidad es respetuosa con el medio ambiente. Por ello, una vez hecho este trabajo, ejecutarán un plan de restauración y recuperación del terreno a su estado original.

Los expertos están contentos con los resultados obtenidos. Las mediciones hechas hasta ahora indican que hay una cantidad de wolframio suficiente para que se pudiera explotar. Aunque todavía falta un análisis más profundo, son optimistas.

«Se deduce que la zona cuenta con un gran potencial», señalan fuentes de la organización. Por tanto, en la siguiente campaña habrá que seguir investigando y saber de qué tamaño es el filón y si puede ser rentable, o dicho de otro modo, «qué cantidad de roca tiene un porcentaje suficiente para poder ser explotado».

Laboratorio

Otro de los objetivos para una próxima campaña es poner en marcha un laboratorio en Logrosán para el análisis de las muestras. Caño detalla que cada pieza que se manda a Finlandia para procesarla pesa unos 40 gramos, y se envían palés de 800 kilos. Si se pone en marcha este servicio, el ahorro es evidente. También se tiene pensado contratar a personal para los muestreos. «No es nada complicado y no se necesita una titulación especial», afirma.

Aunque se continúe con esa labor en el término municipal de Logrosán, expertos de la compañía finlandesa van a seguir buscando oro en la mina del Aguijón, en Berzocana. Ya se han hecho algunos estudios en este lugar. Es rentable en plomo y cinc, pero antiguos mineros han comentado que también había plata y oro.

El representante de 'Mineral Exploration Network' destaca el apoyo recibido tanto por parte de autoridades locales, como de antiguos mineros, profesores y trabajadores de museos, así como ciudadanos. «Ha sido vital para la localización de antiguas minas y zonas de interés». Reconoce que están muy concienciados con esta labor, entre otras razones porque han sido pueblos mineros.

A punto de terminar esta primera campaña, la empresa ha invertido en este proyecto en torno a 1,3 millones de euros. Ya se piensa en la segunda etapa, que está prevista que comience en octubre de 2014. Para ello, se ha comenzado con los trámites para poner en marcha una filial española, con el objetivo de que sea autosuficiente.

Estas gestiones se unen a la previsión de llevar a cabo sondeos y nuevos estudios en la zona en la que ya se trabaja, sin olvidar ese laboratorio. Avanza que todo el material, combustible, suministro y ayuda de técnicos especializados se buscará y contratará dentro el área de estudio.

El objetivo final es contar con un proyecto lo más detallado posible, donde se muestren evidencias claras de los distintos minerales encontrados. Una vez finalizado, ese proyecto se suele vender a otras empresas para que exploten los posibles yacimientos.