El pasado domingo, 8 de septiembre, Arroyo de la Luz celebró en Día de Extremadura en la Plaza de la Constitución, con la concesión de medallas de Arroyo de la Luz. Este año fueron concedidas a La Hermandad de San Cristóbal, Vicente Caballero y Cesar Galán Gibello, a título póstumo.
Nuestra Señora de Aguasantas despertó, ayer, una vez más, la devoción y el fervor que los jerezanos sienten hacia Ella. Jerez de los Caballeros se vistió de gala para acompañar a su Patrona en el traslado hacia su Santuario, donde se ponía fin a los tradicionales cultos que desde el pasado mes de agosto se han celebrado en la iglesia de Santa María de la Encarnación, organizados por la Hermandad de Nuestra Señora de Aguasantas.
El partido de España ante Islas Feroe, el sexto de la fase de clasificación para la Eurocopa, sirvió además de homenaje a Enrique Castro Quini y se guardó un respetuoso minuto de silencio en recuerdo de Xana, la hija de Luis Enrique, fallecida hace unos días
Jerez de los Caballeros conmemoró, ayer, el 'Día de Extremadura', que se celebra hoy, 8 de septiembre, con un acto institucional cargado de emoción y reivindicaciones en la Plaza de España. En su intervención, Juan Carlos Santana, alcalde del municipio, se refirió a la riqueza histórica, cultural y natural de Extremadura y Jerez, y apeló a la unidad para trabajar por un objetivo común: «conseguir un Jerez y una Extremadura mejores, sin localismos, defendiendo la solidaridad entre los territorios». Santana, también, instó a luchar por la igualdad y contra la violencia machista. El regidor, además, reclamó un tren digno para la comarca y que Jerez esté presente en el nuevo mapa ferroviario y de las comunicaciones de Extremadura. En el citado acto, se hizo entrega de varios reconocimientos y medallas a miembros de la Policía Local y Guardia Civil del municipio, y la Asociación Musical Jerez de los Caballeros y el grupo de baile 'Jara y Jerez' deleitaron a los allí presentes con sus actuaciones.
Cómicos, poetas, músicos, pintores, bailarines, actores y creativos llenaron las plazas del Casco Antiguo en la décima edición de la Noche en Blanco, menos multitudinaria por el puente